LA CAPITAL DE LA PROVINCIA SE AFIANZA COMO SEDE DEL CARNAVAL DEL PAÍS. SUSTENTADO POR LA VOCACIÓN Y EL EMPEÑO DE LOS CORRENTINOS, ESTE ESPECTÁCULO DE LA ALEGRÍA ELEVA CADA AÑO SU JERARQUÍA Y LOS FANÁTICOS ASEGURAN QUE LAS COMPARSAS LOCALES ESTÁN A LA PAR DE LAS MEJORES ESCOLAS BRASILEÑAS.


El carnaval de Corrientes es sin duda  es un excelente ejemplo de que la alegría no es sólo brasilera. Si el el carnaval más famoso de la región es el de Río, en los últimos años ese concepto de celebración se ha ampliado y a esta altura hay quienes aseguran que la versión litoraleña no tiene nada que enviarle, en propusta y calidad a sus hermanas mayores cariocas.

Comparativamente, el vestuario de las comparsas correntinas es igual, o incluso mejor, que el de las escolas de Brasil y las coreografías tampoco difieren mucho. Ponerse a la altura de los míticos carnavales del país vecino es un mérito exclusivo de los corren- tinos que trabajan todo el año para la gran fiesta. En 2020, este gran carnaval arrancará el 31 de enero y contará con 13 noches de espectáculos, principalmente en el corsódromo Nolo Alías (con capacidad para 30 mil personas) y en el anfiteatro Cocomarola (que puede recibir hasta 15 mil espectadores), ambos situados en la ciudad de Corrientes. También habrá una media docena de corsos zonales, gratuitos, que comenzarán el 28 de enero y se extenderán hasta el 13 de febrero por los barrios de Baña- do Norte, Industrial, San Marcelo, Pío X, Mil Viviendas y el gran cierre en la Costanera Sur de la ciudad.

Como todos los años, el carnaval tomará Corrientes y su corazón será el corsódromo, por el que danzarán y tocarán las comparsas, con un mínimo de 230 integrantes y hasta más de 1000, con carrozas y gran despliegue. También participan las agrupaciones musicales, que reúnen a no menos de 180 miembros, entre bailarines y músicos, en este caso sin carrozas. Las primeras desfilarán por el corsódromo, mientras que las agrupaciones harán lo propio en el anfiteatro, completando una propuesta que incluye una amplia agenda de artistas de renombre invita- dos especialmente.

El corsódromo cuenta con una ancha pasarela central, por donde desfilan los artistas, y a los lados se despliegan los palcos, plateas y sectores con mesas. Las tarifas para ver comparsas legendarias como Ará Porá, Cambá Cuá Show, Ñandé Mbareté, Osiris y Yasí Berá, tienen diferentes precios: desde 220 pesos a cerca de 1500 por persona si se contrata una mesa donde se pueden ubicar hasta seis personas, los días viernes. Los sábados y do- mingos el costo de la entrada tiene un piso de 330 pesos y un techo de algo más de 2000 pesos, siempre por persona, para las mesas con ubicación privilegiada. Es importan- te reservar alojamiento con tiempo ya que para el evento se acercan a la ciudad miles de visitantes y, una vez iniciado el carnaval, puede ser difícil encontrar una habitación de hotel libre.

Además del paso obligado por el corsódromo, donde los grupos compiten por ser elegidos como
los mejores y se elige a la reina del carnaval, las comparsas participan de un show en el anfiteatro, un plus que no se da en ningún otro carnaval del mundo.
Es imposible no sorprenderse con la potencia de esta expresión cultural correntina, en la que participa toda la provincia, cruza todas las clases sociales y crece año a año en pro- puestas, música, color y despliegue.