Viernes 18 de Septiembre de 2020

ESTE MES LLEGA A LOS CINES LA HISTORIA DE RODRIGO BUENO, EL CANTANTE CORDOBÉS QUE A FINES DE LOS ’90 HIZO BAILAR CUARTETO A TODA LA ARGENTINA. UN ÍDOLO POPULAR CUYO DERROTERO LO TUVO TODO: ASCENSO METEÓRICO, ÉXITO A TODA PRUEBA Y FINAL TRÁGICO.

Cuando en 2016 se estrenó Gilda, no me arrepiento de este amor, el gran público supo que era posible hacer una película sobre la vida de un artista popular sin apelar a la demagogia ni a la estridencia. Hay una explicación para el éxito comercial y artístico del film: su directora, Lorena Muñoz, conjugó emoción, sentido cinematográfico y conocimiento profundo del personaje que estaba retratando, dejando siempre en primer plano aquello que convirtió a Gilda en ídola de multitudes: su música.


El mismo camino virtuoso es tal vez el que Muñoz (aquí también autora del guión junto a Tamara Viñes) haya tomado para narrar la historia de Rodrigo Bueno, “El Potro”, el cantante cordobés que a fines de la década del 90 hizo bailar a toda la Argentina al ritmo del cuarteto, el género nacido en Córdoba que sonó en radios y canales de TV, animó fiestas de escalas sociales diversas y se transformó, gracias al carisma de Rodrigo, en la banda sonora de aquellos días de fin de milenio. Un suceso que finalmente duró más que su hacedor: Rodrigo perdió la vida en un absurdo accidente automovilístico en la madrugada del 24 de junio de 2000. Tenía solo 27 años y estaba en el pico de su popularidad.

El Potro, lo mejor del amor, que el 4 de octubre llega a las salas de todo el país, va desde los comienzos del artista en el mundo de la música tropical de Córdoba hasta su trágico desenlace en aquella fría noche en la Autopista Buenos Aires-La Plata. El también cordobés Rodrigo Romero, que a pocos días del estreno cumplirá 30 años, es quien interpreta a “El Potro”. Un caso atípico ya que este protagónico marca su absoluto debut no solo en cine sino también como actor. Seleccionado entre 500 candidatos, lo ayudaron a quedarse con el papel su extraordinario parecido con Rodrigo y una conexión muy fuerte con el personaje desde que lo vio actuar en vivo en Río Cuarto, la ciudad de la que es oriundo.

 

EL DEBUTANTE RODRIGO ROMERO, DE ASOMBROSO PARECIDO CON EL ARTISTA, ES EL PROTAGONISTA. LO ACOMPAÑAN FLORENCIA PEÑA (INTERPRETA A BEATRIZ OLAVE, MADRE DE RODRIGO), FERNÁN MIRÁS, DANIEL ARÁOZ, JIMENA BARÓN, MALENA SÁNCHEZ Y DIEGO CREMONESI.

El film narra cómo con el impulso de su padre, también músico (interpretado en el film por Daniel Aráoz), Rodrigo sigue su sueño de dedicarse a la música y siendo muy joven empieza a cantar. Instalado en Buenos Aires, el artista escala posiciones gracias a su ángel, talento y presencia. Pero la muerte del padre lo regresa, apesadumbrado, a Córdoba. Recluido allí, es la música –siempre la música– la que lo saca a flote. Esta vez gracias al cuarteto, el ritmo que ama desde chico. Con su regreso a Buenos Aires llega el boom que lo convertirá en estrella. No faltan en el film ni sus míticos recitales en el Luna Park (una seguidilla de 13), ni la devoción de sus fans, ni sus amores incontables. Y tampoco falta, por supuesto, la lista de temas que lo transformó en uno de los artistas más queridos de la historia de la música popular argentina.