En cualquier época del año es importante el cuidado de la piel, pero con la llegada del verano es necesario prestar una mayor atención a la protección del órgano más grande del cuerpo humano. Por ello, desde Un Camino, te brindamos algunas recomendaciones para que tengas en cuenta a la hora de exponerte al sol.


Cuando las temperaturas altas comienzan a tomar protagonismo, es necesario tener los recaudos necesarios para proteger a la piel de la radiación ultravioleta, proveniente principalmente del sol y de aparatos artificiales, como las camas solares. 

El sol emite dos tipos de rayos ultravioletas, los UVB que se intensifican entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, horario en el cual no es recomendable exponerse al sol y los UVA, son altos durante todo el día y todo el año, desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde. 

Para cuidarnos de la radiación ultravioleta, se debe utilizar protector solar. Se recomienda aplicar aquellos con factor de protección no menor de 30 en todo el cuerpo y si es posible alguno con cobertura mayor de 50 para el rostro, inclusive en los labios, ya que son las partes del cuerpo más expuestas a los rayos solares. 

También es aconsejable usar protectores de amplio espectro, es decir con cobertura para ambos tipos de rayos ultravioletas (UVB y UVA) y colocarlos 20 minutos antes de salir a la calle porque tardan unos minutos en comenzar a actuar. Hay que ponerse una buena cantidad y recordar los lugares que por lo general olvidamos como las orejas, las manos, los pies y el cuello. 

A su vez, hay que tener en cuenta que se deben re aplicar cada 2 horas para que sigan funcionando adecuadamente durante todo el día y hacerlo con la piel seca, por ello es fundamental elegir las cremas formuladas para agua, ya que en situaciones como la sudoración o disfrutar del mar, provoca que se retire fácilmente. Es importante usar el mismo factor durante toda la temporada, no es correcto bajar la protección a medida que se van bronceando. 

Hay que tener sumo cuidado con los niño menores de 6 meses, ya que no pueden utilizar protector solar debido a que la piel lo absorbe y los pequeños no están preparados para ello. Con respecto a los menores de 1 año, está permitido la utilización pero deben ser formulaciones especiales. 

Las personas que padezcan de enfermedades también deben tener una atención especial, porque el sol disminuye las defensas. Aquellos que deben prestar atención son los que tienen antecedentes familiares de cáncer de piel, los que toman medicamentos fotosensibilizadores, los que tienen enfermedades fotosensibles, con infección de piel, las personas con muchos lunares y de tez muy blanca.

Sin embargo el protector solar no es la única forma de protección contra de los rayos ultravioletas en el verano, también se puede:

  • Evitar la exposición entre las 10 y 16 hs.
  • Permanecer en la sombra.
  • Utilizar sombreros o gorras y anteojos de sol.
  • Elegir ropa clara y ligera.
  • Hidratarse la de manera adecuada .
  • Utilizar crema hidratante.
  • Evitar las gaseosas, el café y el alcohol porque ayudan a la deshidratación.  

En el caso que ocurra alguna quemadura es recomendable utilizar algún producto post solar e hidratarse mucho. Además se debe evitar la exposición hasta que la piel se recupere. Es importante no aplicarse remedios caseros como la aloe vera, el tomate o todo aquello que no sea consultado previamente con un médico.