ANISH KAPOOR. SURGE ES EL SUCESO QUE CIERRA UN GRAN AÑO DE EXPOSICIONES EN LA CIUDAD DE BUENOS AIRES. LA EXHIBICIÓN, QUE SE PUEDE VER HASTA MARZO EN FUNDACIÓN PROA, REÚNE LAS ESPECTACULARES PIEZAS DEL ESCULTOR Y ARQUITECTO ANGLOINDIO QUE DESLUMBRA EN LA ESCENA MUNDIAL.    Hay algo terrible en la obra de Anish Kapoor, cierta literalidad en la manipulación de los materiales y del espacio que inquieta a entendidos y aficionados. De ahí su popularidad, este año, en casi todas las capitales europeas, un público ávido de experimentar nuevas sensaciones en galerías y museos se dejó abducir por las formas del artista. Una de las obras más representativas de la muestra que alberga Fundación Proa consiste en una esquina blanquísima a la que apunta un cañón que cada sesenta minutos dispara una bala de 10 kilos de cera roja.

Así, hasta completar 20 toneladas que dejarán una marca conmovedora. ‘Shooting into the corner’ fue replicada muchísimas veces desde que Kapoor consiguiera materializarla en 2008 y por supuesto, el resultado es siempre diferente. “Una escultura viva”, la llama su autor. Hay algo de ilusionismo también en la obra de este artista de 65 años. Pero este mago revela sus trucos: “La escala lo es todo en escultura. No temo hacer piezas grandes pues la enormidad es una de las herramientas de la escultura. Citando a Barnett Newman, la escala es cuestión de contenido, no de tamaño”, dijo hace mucho en referencia a un concepto que él mismo acuñó, el de “escultura mental”. Hay algo de rebeldía, también, en la vida y en la obra de este artista nacido en Bombay, de padre indio y madre judía-iraquí, que se ha dado a la tarea de explicar que sí, que sus orígenes son importantes pero no, el mundo del arte no menciona la procedencia cuando el artista es americano. Como si en un caso la obra fuera una invención propia mientras en el otro indefectiblemente hubiera una influencia del origen.

“Se llama neocolonialismo y soy totalmente contrario a esa idea. Es un verdadero problema. Hoy deberíamos mirar una obra y valorarla en función del resto de la creación artística que se hace en el mundo. Hay que tener puntos de vista más sofisticados y menos colonialistas”, insta desde siempre. Los tan mentados comienzos ubican a un joven Anish de 16 años mudándose a Israel para estudiar Ingeniería y un rápido y certero cambio de rumbo, pues terminó matriculándose en Bellas Artes en Londres. Era la década del ’70, los años de Margaret Thatcher y los jóvenes en la calle. “Compartíamos la sensación de que podíamos pelear para lograr algo diferente. Ahora la única libertad es para comprar. Todo está a la venta. Y la sociedad está muy dispuesta a hablar solo en términos económicos. Debería darnos vergüenza”, reflexionó hace poco este rebelde dispuesto a usar la fama en función de su mensaje. Hay mucho más en la obra de Anish Kapoor, este verano será una buena oportunidad para descubrirlo. Lo terrible, lo rebelde y lo mágico aguardan.

Info

Organiza: Estudio Anish Kapoor – Magnetoscopio – Fundación Proa

Curador: Marcello Dantas

Fundación Proa: Av. Pedro de Mendoza 1929 y Caminito, CABA.

De martes a domingos de 11 a 19. Menores de 12 años, sin cargo.
Martes: Estudiantes y docentes sin cargo.