EL HISTÓRICO CENTRO CULTURAL REABRIÓ SUS PUERTAS EN ENERO CON UNA NUEVA PROGRAMACIÓN. RAP, GRAFFITI, POESÍA E ILUSTRACIÓN SON ALGUNAS DE LAS DISCIPLINAS QUE CONVIVEN HOY PUERTAS ADENTRO.Arte popular”, repite en mayúsculas una de las paredes del Centro Cultural Recoleta. Y está claro: en la vereda de Junín 1930 se respira vanguardia. El histórico edificio proyectado en 1980 por Clorindo Testa, Jacques Bedel y Luis Benedit reabrió sus puertas en enero, con un perfil renovado: el street art como protagonista en un espacio para los más jóvenes. El nuevo Recoleta es eléctrico y eso se nota desde la fachada, intervenida por el artista Yaia. Amarillo, fucsia, verde, violeta. Los colores vibran en un dibujo que representa la potencia del amor y la diversidad. “La idea es que sea un puente entre lo que ocurre adentro y afuera del edificio. En el Recoleta pasan cosas conectadas con lo que nos mueve, y ese es el mensaje que queremos transmitir”, explica Luciana Blasco, Subsecretaria de Políticas Culturales y Nuevas Audiencias de la Ciudad. Pisos ondulados y cubiertos por alfombras en la Sala de Relax; un osito de cemento como parte de la muestra El juguete rabioso; pilas de troncos y torres de papel picado de billetes de cien pesos, como intervenciones de la artista francesa Séverine Hubard. El arte acá también es tangible.

CADA UNO DE LOS PATIOS TIENE UNA PROGRAMACIÓN DIFERENTE, QUE INCLUYE SHOWS DE RAP Y BREAK DANCE, FERIAS DE PUBLICACIONES INDEPENDIENTES, TALLERES DE DIBUJO, RECITALES ACÚSTICOS Y DE POESÍA.

La obra de refacción –que abarcó el arreglo de tres edificios y supuso una inversión de 114 millones de pesos– se ejecutó en 420 días y se dividió en dos etapas. La primera, se centró en la Recova y las salas Cronopios, Aleph, Hotel y Patio del Tanque. La segunda, apuntó a mejorar la fachada del edificio y los cuatro patios internos, e incluyó la recuperación de espacios cerrados al público, como depósitos y oficinas. Cada uno de los patios tiene una programación diferente, que incluye shows de rap y break dance, ferias de publicaciones independientes, talleres de dibujo, recitales acústicos y de poesía. Los aires cambiaron. “Están pasando muchísimas cosas nuevas y queremos hacerlo visible. Los adolescentes están contando el mundo con mucha energía y queremos que sientan el lugar como propio”, asegura Blasco. Por esa razón, ampliaron la oferta de espacios permanentes para los más chicos e inauguraron una zona gobernada íntegramente por ellos: Clave 13/17. En este sector del primer piso funciona el Comité Clave, un grupo de 10 voluntarios de entre 13 y 17 años que se reúne cada domingo para intervenir en la programación del Centro. Tienen sillones y puffs para sentarse a descansar, metegoles, un lugar para sacarse selfies y un espacio de talleres de cine, poesía y música. Dentro del Recoleta conviven diferentes expresiones culturales de toda la ciudad. Cada fin de semana la Crew FDL es anfitriona de un espacio de práctica, clases y competencias de break dance. También hay batallas de freestyle organizadas por Juancín (del Quinto Escalón) y de beatboxing (por Beatbox Argentina Oficial). El 10 de enero, durante la inauguración oficial de las obras, el ministro de Cultura de la Ciudad, Enrique Avogadro, remarcó: “Estamos escribiendo historia, la historia del arte, de la creación, de la creatividad. Hoy es una gran fiesta y creemos que ese espíritu celebratorio es el espíritu de este nuevo Centro Cultural Recoleta”.

Info:
Agenda completa en centroculturalrecoleta.org/agenda.

Horarios:
Martes a viernes de 13.30 a 22 y sábados, domingos y feriados de 11.15 a 22.

Entrada libre y gratuita.